El bicho

Hace unos días en España entró el Coronavirus o COVID-19, y con él, una tremenda sacudida a todo lo que habíamos asumido como normal en nuestro día a día, sobre todo en el ámbito personal. Desde mi punto de vista, esta sacudida está haciendo que tiemblen muchas más cosas aparte de las estanterías de papel higiénico de todos los comercios de nuestro país. Paso a nombrarlas:

 - Ha puesto en el centro de la escena social la importancia de la Sanidad, una que sea pública, gratuita y de calidad. Ha hecho ver que en nuestro país tenemos el enorme privilegio de disfrutar de uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, con una medicina y una enfermería que se ha partido y se sigue partiendo los cuernos por sacar a cuantas personas puede de esta pandemia.

Por tanto, ha retratado a todas aquellas personas y formaciones políticas que por activa y pasiva, han estado financiando la sanidad privada y apoyándola, haciendo que se lucrara por un trabajo que en la pública era mucho más eficiente.

Por otra parte también debe hacernos replantear la situación laboral de muchos y muchas de las sanitarias en España, con contratos precarios y unas condiciones de trabajo durísimas. Debemos seguir saliendo a los balcones a aplaudirles, pero con eso no basta, hay que manifestarse con ellos por sus luchas, porque también son las nuestras.

 - Se ha planteado (a raíz del confinamiento) la odisea que supone el sihogarismo en nuestro país, mostrándonos una realidad que, generalmente, pasa inadvertida frente a nosotros. Miles de personas sin un techo con el que cubrirse, han tenido que pasar varios días en la calle, incluso durante la "cuarentena", exponiéndose a ser contagiados en unas condiciones de salud que no suelen ser las mejores.

 - El importante papel que juegan los servicios que se encargan de la dependencia en nuestro país, haciendo más fácil y llevadera la vida de miles de personas que lo necesitan debido a su situación.

 - El riesgo al que se enfrentan muchas mujeres que son víctimas de violencia de género y por una u otra razón no pueden denunciarlo, y que a causa del confinamiento, van a tener que convivir con sus maltratadores de manera ininterrumpida durante al menos, quince días, expuestas a maltratos físicos y psicológicos.

 - Ha contribuido a una mayor puesta en valor de la educación pública, que como la sanidad, debe ser completamente gratuita y de calidad, ya que durante los días previos a la llamada del estado de alarma, ha estado concienciando a los niños y las niñas sobre las medidas higiénicas que debían tomar para evitar el contagio, y su absoluta disponibilidad para afrontar este fenómeno a nivel práctico.

Estos son algunos de los puntos de pensamiento que he podido observar durante estos pocos días, pero os animo a que compartáis estas reflexiones con vuestras familias, vuestras amistades y que sigáis dándole al coco, porque este fenómeno está haciendo que valoremos mucho más algunos de los elementos más básicos de nuestra vida y que teníamos asumidos como normales.

PD: También ha servido para constatar que Ortega Smith y, en general, VOX y sus votantes son más tontos que cagar de pie, pero para eso no necesitábamos el Coronavirus.

Tira millas.



Comentarios

Entradas populares